Tengo que ser sincera. Miraba una tras otra las piezas de la exposición, fotos y esculturas incluidas, y éstas no hacían más que recordarme algo que vengo pensando hace ya un tiempo: que por una razón u otra el arte, la gente, se están quedando en la estructura de las cosas. En lo básico. Ojalá pudiera traer de mi subconsciente el nombre de un historiador de arte que fue entrevistado en un capítulo de "La Belleza de Pensar". Este programa cultural de conversación de canal 13 cable que fue cancelado hace poco. Lo que este personaje destacaba era la tendencia que se ha venido arrastrando desde hace más que suficiente tiempo de simplificar absolutamente todo. ¡¿Por qué?! Hoy en día se ahorra a tiempo completo y de todas las maneras posibles cuando antes las calles estaban plagadas de edificios que no pueden ser descritos sino como verdaderas obras de arte, por dar el primer ejemplo que se me viene a la mente. Es que no hay una cosa que me moleste más que la arquitectura moderna, especialmente cuando ésta reemplaza cada una de las casas antiguas de Providencia, mi barrio por repisas de gente. Eso es todo lo que son. Mandadas a hacer al por mayor, porque ya no hay donde meter a más gente en esta ciudad, por estos días ningún arquitecto se toma dos segundos de su valioso tiempo en hacerles a estos insípidos edificios el más mínimo "cariño". Con esto trato de decir que pareciera ya no existir interés alguno en complejizar las cosas con algo de sentimiento. La gente cada vez se agota más con este tipo de asuntos, logrando así convertir a la simpleza en la forma actual de sociedad. ¿Cómo comprobarlo? Ya nadie lee. Los precios de las librerías son una locura y ¿acaso eso es tema? A puertas cerradas puede ser. ¿Y qué pasa con la pintura? El pintor con buenos contactos tira dos rayas con lápiz scripto, se inventa una buena explicación de por qué dejó todo el resto del cuadro en blanco y asunto resuelto. En un abrir y cerrar de ojos tiene a todos comiendo de su mano. La simpleza y la intrascendencia se las encuentra a la vuelta de la esquina y casi siempre tomadas de la mano con la ridiculez.
Entonces, ¿Cuál es mi opinión personal sobre la obra de Gajardo? Ninguna. No vi nada en ellas excepto vacío hasta que vi un video en uno de los espacios de la muestra que trataba sobre el desarrollo de estas esculturas, etc. Decidí dejarlo para el final, porque una obra debe ser capaz de explicarse por si misma. Nadie debería depender de un video para saber por qué las cosas son como son. Esa es la gracia de las artes plásticas: ellas son su propio idioma. Y si bien después de escuchar a José Vicente Gajardo instantáneamente toda su obra cobró sentido para mi, ya no había nada que salvar. No fue capaz de transmitirme lo que quería decir con sus esculturas... Así que no me queda otra que considerar lo dicho en el video. Pero de ninguna manera Gajardo logrará convencerme de que dos piedras que se unen representan una perfecta relación de pareja. Sentiría que hago trampa, porque no logré descubrir el mensaje sin la ayuda del autor. Es una cuestión de principios...
** Por aquí QUISO posarse una foto **
Nativo de Tomé (VIII región), nuestro amigo nació en 1953. Fue a la U. de Conce. donde sacó mención en escultura, claro.
Sus obras más conocidas son "Símbolo", en Av. Vitacura y "Sol y Luna" instalada en el Parque de las Esculturas. Las dos hacen notar el gusto de Gajardo por las figuras abstractas, limpias y simples que tanto calor entregan a mi corazón :) Y no puedo dejar de destacar su labor en la creación del Parque de Esculturas Robertpolhammer, ubicado en el Valle de los Dinosaurios (Artistas, ya...). El fin
P.S: Ha ganado montones de premios, reconocimientos y canastas con frutas exóticas, pero ese lado B del arte prefiero mantenerlo en B por frívolo.
Espero que el cuento de hoy le sea constructivo a alguien, aunque tal vez esté pidiendo demaciadoooo, como dicen las canciones pa nanas...
Pues NI MODO! Mis más fraternas bendiciones para usted, considérese de la familia. Oh! Eso me recuerda: se abren las inscripciones para quienes quieran ser miembros-sin-vínculo-sanguíneo-pero-no-por-eso-menos-familia. ¿Qué es todo esto? Nada, solo me invento una parentela con tíos, abuelos y primos a mi elección. "Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña" tan tan!
viernes, agosto 18, 2006
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