sábado, marzo 04, 2006

bueno y será

La experiencia de entrar a la universidad y todo lo que va con eso puede ser de lo mejor, a mi me ha gustado. A pesar de los "obvios" que iban a pasar y pasaron ¿Algún ejemplo en mente? Mmm, puede ser...Una de mis mejores amigas se fue a Valparaíso (llamémoslo "Valpotas" de una manera despectiva y molesta) y así como uno deja atrás los legos y las barbies*, ella lo hizo con nosotros... ¿Pero no se suponía que Valparaíso quedaba al lado, que tenemos mails y teléfonos y que somos amigas? Bueno, nada de eso importa parece y esta bien, lo entiendo. Porque somos parte de su infancia, ingenua y mimada infancia, que se yo. Pero espero que llegue a ver este blog ( y sí estoy consciente de que tienes q hacer miles de cosas pa la u, pero yo igual) y sepa que no la odio, pero estoy molesta y sentida y creo que hablo tambien por otra persona más por ahí cuando digo esto. Anyway. No todo es quejarse en la vida, pero cuando hay que hacerlo nada que ver aguantárselo. Yo nunca he entendido muy bien cuando me piden que no me queje, aunque igual puede ser cargante porque incomodas al resto y de hecho de ahí la función del sicólogo: tipo obligado a escucharte (cuando lo hace)y que tiene que puro aguantarte porque le pagas. Eso me encanta, porque por un precio "módico" te desahogas, tal vez encuentres una solución al problema que te quita las ganas de comer tallarines y frutas y no tuviste que pelearte con ningún amigo en el proceso. El sicólogo puede odiarte y tu a él, es una relación totalmente fría y comercial más necesaria de lo que la gente está acostumbrada a pensar. Pero manteniendo las proporciones...Lo niños rechas ahora son clientes obligados de sicólogos cuando hace algunas décadas a los cabros problemáticos se les daba un palo y asunto resuelto O_o No es por ser bestia, pero la dura que el problema se arrancaba de raíz.



*los dos marcas registradas y cosas.